martes, 5 de abril de 2011

Parque Nacional Talampaya


Experiencia en el Parque Nacional Talampaya
Por Fabián Piqué (*)

Conocí a Christian Browker de Koning allá por 2003 y de entrada me sorprendió su juventud, siendo que ya dirigía una Operadora Mayorista de Turismo en su ciudad de Córdoba (Rolling Travel). Su empuje y visión lo habían llevado además a presentarse ante un gran desafío, como era incursionar en un negocio fuera de su provincia y asociado de alguna manera al Estado, al presentarse y ganar una Licitación de la Administración de Parques Nacionales (APN).

Tomó contacto conmigo a partir de mi trabajo en Turismo en Áreas Protegidas, asesorando a empresas privadas concesionarias de la APN en la región del Nahuel Huapi, más precisamente en Isla Victoria y Bosque de Arrayanes.

El caso era que iba a hacerse cargo de los Servicios Turísticos de Excursiones, camping  y Gastronomía en el Cañón de Talampaya, que es Parque Nacional y también Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Inicialmente el trabajo consistió en asesorar a la empresa para dar los primeros pasos de contacto con el personal que ahora iba a tener a cargo, constituido por gente de la zona (pueblos pequeños alejados de las grandes ciudades, en medio del monte y desierto riojano) habituada a manejar criterios de servicio afines a su idioscincracia provinciana distante del Turismo Internacional.

La presencia de gente nueva (nosotros) a cargo de liderar aquel grupo iba a ser la base de un trabajo de conocimientos y aprendizajes mutuos. También la atenta mirada de la sociedad local se sentía claramente, ya que sus “joyas de la corona” (Talampaya) recibía ahora un nuevo impulso.
Un arduo relevamiento de cada empleado, entrevistas personales con el Intendente local, el Rector de la Universidad, antiguos pobladores y otras personas destacadas nos fueron abriendo camino para ganarnos la confianza y que se entendiera que íbamos a aportar más que a llevar o imponer.

De la experiencia y práctica, a la teoría

Siguiendo un camino inverso al de la mayoría (primero se incorporan los conceptos que luego serán aplicados), en nuestro caso fuimos basándonos en criterio y sentido común, atendiendo las necesidades que se nos iban presentando, y casi sin proponérnoslo empezamos a utilizar herramientas de RSE que dieron resultados favorables.

  • la Comunidad local conocía los pasos que íbamos dando
  • los empleados que quisieron, vieron garantizada su fuente histórica de trabajo
  • llevamos estándares de cuidado del medio ambiente que excedían los requerimientos de la licitación
  • atendimos el plan de negocios a rajatablas, promoviendo un rápido crecimiento de los flujos turísticos a la zona, que hicieran viables no solo las inversiones comprometidas sino aquellas acciones complementarias que íbamos desarrollando

Vimos que resultaría de vital importancia para el futuro de la empresa, que su proyecto  fuera comprendido y aceptado por aquellos ligados de una u otra forma del destino, incluyendo proveedores y funcionarios.
Cuando esta base estuvo con visos de solidez, encaramos tareas más técnicas de Desarrollo de Producto y Capacitación específica, que iban acompañando el propio crecimiento del negocio.

Dos ejemplos

Vale destacar que para el año 2009, de aquellos empleados preexistentes que fueron absorbidos por la nueva concesión, la dotación se vio ampliada hasta llegar a más de 35 personas, que hoy tienen como factor común el ser en su totalidad originarios de La Rioja, incluyendo el Gerente (previa búsqueda dentro de la provincia a través de una consultora en RRHH). 

(AQUÍ VA UN CUADRO DEL PDF)

Una vez que se habían dado los pasos para obtener la Certificación de los Servicios Turísticos bajo las exigentes Normas internacionales ISO 9001 de Calidad e ISO 14001 de Cuidado del Medio Ambiente, y gracias a la experiencia ganada por participar del II Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales, fuimos detrás de un nuevo desafío: calcular para la empresa, la emisión de gases efecto invernadero (GEI) y ver de qué manera podríamos mitigar y capturar los nocivos efectos del lógico, legal y natural desempeño de la actividad comercial desarrollada.
Esto nos permitió buscar acciones de mejoramiento y uso racional de los recursos utilizados para hacer funcionar la gastronomía y el parque automotor con que se reciben diariamente a los turistas. Y buscamos capturar parte de esas emisiones a través de plantar árboles en el cercano pueblo de Pagancillo, involucrando en esa tarea a los alumnos de la Escuela Primaria, que recibieron con entusiasmo la idea de poder ver cómo crecían sus plantas sembradas.
Y todo esto acompañado por acciones de capacitación al visitante y al propio personal, la separación de basura, la realización de compost y la atención de grupos especiales con distintas acciones especialmente diseñadas.

(EL OTRO CUADRO)

En lo personal, el participar del Foro Patagónico de RSE me fue brindando sustento adicional y fui tomando contacto con otras ideas aplicables también en proyectos turísticos que espero puedan ser experimentadas con el correr de la profesión.

(*) Consultor en Turismo, especializado en turismo en áreas protegidas, turismo sustentable, organizador de eventos y ex - agente de viajes www.seraustral.com.ar

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